jueves, 18 de junio de 2009

LA MEJOR VACUNA ES NUESTRA CONCIENCIA

La estafa del miedo
La verdad es que no me sorprende la forma en que se ha enfrentado el tema de la gripe porcina. La verdad es que no me sorprende tanta algarabía inventada en torno a la posibilidad de una pandemia. La verdad es que no me sorprende tanto miedo en las personas porque aún creen que la vida no depende de sus acciones, sino de situaciones externas ajenas a su voluntad. La verdad es que agradezco la oportunidad a la que se nos enfrenta con tanta mentira…, la oportunidad de ver una verdad más grande tras la mayor estafa hecha a nuestra conciencia. Hasta me hace reír tanta ingenuidad de los mecanismos de poder que creen que esto será eterno y que se pueden seguir aferrando a sus sillones sometiendo al mundo con una ilusión tan gastada y podrida. Y me hace reír porque veo como se les agotan las armas esgrimidas por tantos miles de años…, están oxidadas, sin filo, sucias y quebradizas, al punto de dejar traslucir tan claramente que son de juguete.
Y sí, hay un mundo sumido en la incertidumbre producto de este engaño llamado miedo, pero no será por mucho tiempo más. El miedo es un constructo que somete, es una creencia ideada para hacernos sentir que tenemos una debilidad intrínseca que no nos permite ser soberanos en nuestras vidas, y que necesitamos de otros para que nos protejan de tanta aparente amenaza externa que deambula por el planeta. Es un juego de valores e ideas que no tiene otro propósito más que el de hacernos creer que el mundo está cada vez peor y que la belleza es un patrimonio cada vez más escaso. Pero ya han sido muchas eras humanas bajo esta conciencia, las suficientes como para desmantelar el engaño. Y este es el momento para hacerlo, y paradójicamente, los mismos mecanismos de poder y sus títeres, nos entregan las herramientas para hacerlo ya que están mostrando sus colmillos gastados, dejando entrever unas encías que no podrían sostener ni un diente de leche. Está muriendo la dinámica de las cadenas y los candados, pero no podemos esperar a que venga otro con la llave, está en cada uno de nosotros el poder de hacer desaparecer con nuestra magia la ilusión que aún nos aprisiona.

Todo es energía
Nuestra vida está construida en base a la creencia de que todo lo que nos rodea es algo que preexiste a nuestras acciones, es decir, que no tenemos nada que hacer con las circunstancias que vivimos y menos que podemos transformarlas en algo distinto si modificamos nuestro interior. El Universo, el planeta, la flora y la fauna, las personas que conocemos y las que no, y nosotros mismos, somos una manifestación energética que ha creído, por demasiado tiempo ya, en un juego donde el olvido del misterio de la vida y sus implicancias nos instala en la idea de que no somos dueños de nuestro presente y menos de nuestro futuro. Pero el hecho de que somos una energía en baja velocidad vibracional, es decir la materia, ya nos entrega el poder de comprender que todo es transformable y que nada es ni tan rígido ni tan duro como se nos ha hecho creer. La llave entonces, la vacuna ante todas estas armas de poder, está precisamente en hacer esta conciencia de que si somos energía materializada, podemos trabajarla para enfrentar cualquier circunstancia aparentemente amenazante con el sólo hecho de subir nuestra vibración energética. Esto es la magia, nuestra magia, que no es exclusiva de personas que estudian el tema de los prodigios de la ilusión, sino un derecho y un poder que tenemos en nuestro interior desde antes de nacer.
No hablo de nada extraño, ni de nada que no esté al alcance de cualquier persona que pisa este planeta, ya que la condición necesaria para haber llegado a crear un cuerpo físico es la conciencia de que es posible manifestar una esencia de energía en algo visible y palpable…, una conciencia que no todos recuerdan en este momento, por eso es que aún existe el miedo a lo que pueda suceder con todas estas enfermedades, guerras, calentamiento global, hambrunas, etc. Pero al mismo tiempo, es una conciencia que es capaz de surgir fácilmente en nuestro interior si sólo creemos que es posible.
¿Cómo hacemos reaparecer esta conciencia? Creyendo que es así, que somos esencialmente energía, y creyendo que podemos transformarla sintiéndola en nuestra piel. ¿Y cómo lo hacemos para transformar esta energía? Involucrando el sentir en nuestras acciones cotidianas dejando de estar en el permanente y desenfrenado ejercicio de la razón que es el caldo de cultivo del miedo. Volviendo a respirar como cuando éramos unos bebés, profundo, dándonos unos segundos para sentir nuestros pies en la tierra y para sentir que lo que nos rodea es parte de nosotros, involucrando el cuerpo entero en esta acción esencial e inconsciente, volviendo a darnos cuenta de que respiramos y de que en ese simple acto nos podremos encontrar con la paz y la confianza que nos piden a gritos ser parte de nuestra vida; así, nuestra energía se habrá elevado unos cuantos pasos hasta colocarnos en el lugar que nos corresponde dentro la creación…, el sitial del creador sin miedo a crear un mundo de amor. Sintiendo profundamente la verdad tras las cosas, sintiendo palpitar el corazón, se hará posible el destierro de la incertidumbre, ya que la presencia activa en el ahora nos hará entender este principio fundamental…, sin miedo no crearé miedo a mi alrededor, y sintiendo amor manifestaré sólo amor, porque como vibremos y sintamos en nuestro interior, crearemos en concordancia con eso a nuestro alrededor. Si seguimos creyendo el juego del miedo, seguiremos reproduciéndolo en el mundo. La verdad es que esto depende más de nosotros que de aquellas instancias de poder, que ellos sigan jugando su juego, que se sigan desgastando en su dinámica, pero ya no encontrarán tierra fértil para su semilla, ya que tú y yo nos habremos salido del tablero de juego. Se quedarán solos.

La mejor vacuna es nuestra conciencia
La mejor vacuna ante todas estas nuevas enfermedades del miedo, es nuestra capacidad de recuerdo. Recordar nuestra capacidad de autoamor, porque nosotros nos forjamos en el material que queramos. Recordando nuestro origen energético viviremos la vida que queramos. En definitiva, haciendo conciencia, dándonos cuenta de que nadie nos puede dañar si no lo permitimos. Ya basta de victimización y de entregarles el poder a otros que ni siquiera tienen un rostro para mostrar…, son cobardes e hijos del dolor y del drama…, ya no son dignos de tanta atención. Mientras menos los veamos, los recordemos y les demos existencia en nuestra vida, menos poder tendrán para seguir sometiendo nuestra conciencia. La conciencia también es energía transformable, y es lo mismo que cambiar un estado de ánimo en que modificamos la rabia en aceptación, la pena en alegría, y el miedo en confianza y paz. Seamos valientes y reconozcamos en nuestro corazón qué es lo que queremos proyectar para nuestra vida y la de los demás y creemos un nuevo sueño. Sólo depende de nosotros recobrar nuestro poder, uno que no le tema al poder del otro y no necesite frenarlo, ya que cada humano viviendo en este planeta, al saberse soberano, no temerá a ninguna amenaza porque ya no habrá ninguna. No necesitaremos quitarle nada a nadie porque lo tendremos todo en nuestro interior y nos regocijaremos en la alegría del otro que encontró su libertad…, tal cual la hemos alcanzado nosotros. Y quien sabe, después de que se les acabe el juego a todos estos porcinos porque no habrá nadie que juegue con ellos, podrán mirarse solitarios y verán el brillo de una alta energía a su alrededor digna de imitar…, autónoma e independiente…, y esa será la tuya.


Por Roberto Cabrera Olea / 18 de junio de 2009 / Chile
magomirdin@gmail.com / www.automaestria.ning.com

1 comentario:

María Marcela dijo...

Gracias una vez más querido Roberto por despertarnos a la Verdad de quienes somos. Somos Amor, somos Paz, somos Vida, somos el Bien, somos libres de crear nuestra propia realidad, y por esta libertad de elegir es que podemos de ahora en más elegir ver reflejada en lo externo nuestra propia Luz. Todas las manifestaciones en nuestras vidas las creamos nosotros, y nada más que nosotros por ser co-creadores con el Universo. Es hora de hacernos cargo y responder, de hacernos concientes del poder que somos y hacer que cada día brille en este mundo para el bien de todos. Esa es la Verdad, todo lo que Es, es lo que Somos.
Gracias infinitas por todos tus escritos.